Cada vez es más común encontrarte con personas que practican pilates y no es de extrañar. Es un buen método para mantenerte en forma y sobre todo, un deporte muy recomendable para aquellas personas que padecen día a día de problemas musculares o en las articulaciones.

En concreto, el pilates surgió a principios del siglo XX. Esta disciplina tomó como base el yoga y la gimnasia del cuerpo con la finalidad de que en cada sesión se combine la fuerza muscular con la respiración (inhalación intercostal y exhalación completa) y relajación mental. Por este motivo se dice que ante los momentos de estrés que nos toca vivir diariamente, practicar pilates es una vía de escape y vendría muy bien a la mayoría de la población para desconectar tras una jornada intensa de trabajo o estudio.

Una sesión bien planificada debe comenzar con ejercicios de calentamiento que pongan los músculos a tono. Después, los ejercicios deben realizarse de acuerdo al nivel de exigencia de cada practicante, que deben de sentir que todo su cuerpo ha entrado en funcionamiento y que sus músculos trabajan fortaleciendo los músculos. Y, la práctica de esta disciplina se suele realizar en el suelo, con una colchoneta o esterilla para pilates. También se puede hacer uso de otros elementos como pelotas de estabilidad, bandas elásticas, rodillos, aros de pilates, etc.

¿Qué partes del cuerpo se trabajan en pilates?

Todo está conectado en nuestro organismo, por ello el pilates sirve para fortalecer la columna vertebral, haciendo que tanto el cuerpo como la mente estén en equilibrio. Además de la espalda, también sirve para fortalecer los músculos del abdomen: oblicuos, lumbares y glúteos. Esto es debido a que es la zona de nuestro cuerpo que mantiene el equilibrio en cada movimiento de nuestras extremidades.

Como ves, el pilates es un buen método para la rehabilitación de las personas que han sufrido alguna lesión, para curar el dolor de espalda, para corregir o prevenir malas posturas corporales, etc.

¿Quién puede practicar pilates?

El pilates lo puede practicar todo el mundo: jóvenes, mayores, personas que realizan algún otro deporte o las que llevan una vida más sedentaria, mujeres embarazadas, etc. La única premisa es encontrar un centro de pilates adecuado en el que se imparta con un monitor experto.

También es recomendable para personas que se encuentran en proceso de rehabilitación o que han sufrido alguna lesión, como deportistas de élite; futbolistas, jugadores de baloncesto, etc. De hecho, muchos fisioterapeutas aconsejan este deporte a sus pacientes como parte del remedio para curar lesiones.

¿Qué hace el pilates en tu cuerpo?

Como te comentaba, practicar pilates cuenta con multitud de beneficios para el cuerpo. Entre los que más destacan, nos encontramos con que:

  • Te ayuda a recuperarte de lesiones musculares o en las articulaciones.
  • Fortalece la musculatura del cuerpo y mejora la movilidad de las articulacioes.
  • Mejora y corrige la postura corporal.
  • Es bueno para ayudar a gestionar la respiración en el parto a mujeres embarazadas.
  • Ayuda a aliviar el estrés y la ansiedad.
  • Aumenta la flexibilidad del cuerpo.
  • Relaja los músculos y despeja la mente.